jueves, 29 de junio de 2017

Repugnante homofobia

Hace ahora cuatro años, cuando aún desempeñaba mi labor como redactor jefe del desaparecido Diario Progresista, publiqué una serie de artículos que relataban el caso de acoso homofóbico denunciado por Nico Ferrando. Como consecuencia de aquellos artículos SantaLucía Seguros ha interpuesto una querella contra mí, por la que, de momento, el juzgado ha decretado que tengo que depositar una fianza de 35.000 euros (sí, 35.000 euros, que contrastan con los 100.000 que han tenido que depositar, por ejemplo, algunos de los acusados por el denominado Caso Lezo). Ayer, 28 de junio, el digital OK Diario que dirige el periodista Eduardo Inda, publicaba una entrevista con Nico Ferrando en el que se volvía a contar su historia, la misma que ya conté yo hace cuatro años. Pero además, el diario de Inda publica un demoledor editorial que por su interés, reproduzco íntegramente a continuación.

El caso de homofobia en el seno de Seguros Santalucía es un ejemplo más de una lacra que no cesa. Más allá de las reivindicaciones festivas que colonizan las calles de Madrid en estos días -se esperan más de tres millones de asistentes al World Pride 2017- hay que recordar que durante el pasado año hubo 239 agresiones homófobas en España. Una violencia tanto física como verbal que aún hoyes un tema tabú y que en muchas ocasiones ni siquiera llega a ser denunciada. De ahí que, para avanzar en la lucha contra la discriminación sexual, sea fundamental el testimonio de valientes como J. Nicolás Ferrando. Resulta inaceptable que en pleno siglo XXI la vida privada y profesional de muchas personas aún se vea subyugada por hechos como el que relata este comercial de seguros: "Un director de Santalucía me llamó maricón y me acusó de acostarme con clientes para cerrar pólizas".

Políticos y jueces deben asegurarse de que se cumple a rajatabla el artículo 14 de la Constitución: "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Sólo así conseguiremos una sociedad digna del tiempo en que vivimos y de la evolución ética que se le presupone. Acosos como el que ha sufrido J. Nicolás Ferrando tienen que formar parte del pasado antes que después. En una sociedad que mira al futuro no caben expresiones como "maricón de mierda" o "la vedette de la oficina". Cada uno puede vivir y sentir su vida privada como crea oportuno y con total libertad sin que ello sea motivo de persecución o estigma. Como bien apunta Nicolás Ferrando, este tipo de insultos no son "gracietas" sino auténticas expresiones de odio que, además, están tipificadas en el Código Penal. Las fiestas están bien y sirven para dar visibilidad al problema. No obstante, es el trabajo riguroso de políticos y jueces el que debe acabar con la repugnante homofobia. Aún queda mucho por hacer . 

Tengo una enorme curiosidad por si saber el gigante de los seguros actuará como hizo conmigo, y se querellará contra Inda, la periodista que firma la entrevista y contra el propio OK Diario. Y si llegado el caso, el juzgado pedirá también una fianza como la que se me ha pedido a mí. Seguiremos informando.

jueves, 22 de junio de 2017

Y, milagrosamente, la abstención dejó de ser apoyo

E
l PSOE se abstuvo en la Moción de Censura a Mariano Rajoy. Ello no implica que los diputados socialistas aprueben la gestión del Presidente del Gobierno. La orden de abstenerse partió del propio Pedro Sánchez, que no consideró necesario escuchar la sacrosanta "voz de la militancia" ante tan importante decisión.

El tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá será aprobado por el Congreso de los Diputados gracias a la anunciada abstención del PSOE, notificada solo unas horas después de que la presidenta del Partido, Cristina Narbona anunciara en Twitter que no recibiría el apoyo de los diputados socialistas, y de que el Comisario Europeo Moscovici bajara a mantener unas palabritas con Pedro Sánchez. España no supondrá un freno para el CETA.

¿Mintió Narbona? No. Abstenerse no es apoyar.

Tampoco Pedro Sánchez ha considerado oportuno esta vez someter al criterio de las bases socialistas una decisión de tan enorme calado.


Durante ocho largos meses, los que apoyamos asumir la derrota electoral y la abstención en la Investidura de Mariano Rajoy para que la XII Legislatura diera comienzo, hemos sido tachados de traidores, fachas, subalternos de la derecha, estómagos agradecidos y toda una retahíla de improperios y graves insultos que formarán parte de la peor historia del PSOE. Entonces, abstenerse, suponía apoyar al PP. Hoy, milagrosamente, ha dejado de hacerlo.

Hay quien ha basado su campaña, ergo, en una gran mentira, bajo la que se sustentaba un falso golpe de estado de quien pretendió celebrar un congreso exprés que le garantizara la continuidad en el cargo si se volvían a celebrar nuevas elecciones y el PSOE cosechaba su tercer “resultado histórico” consecutivo. Aunque fue el propio Pedro Sánchez el que se negó a consultar a la militancia el voto en la Investidura de Rajoy, durante ochos meses sus acólitos han difundido que se negó a las bases la oportunidad de decidir al respecto, como si Sánchez no hubiese sido el responsable de no haberlo hecho.

¿Impostura? ¿Posverdad? ¿Mentira?




Y a todo esto… Odón y Pérez Tapias

L
a percepción de una misma realidad cambia en el nuevo PSOE con gran facilidad. Un ejemplo palpable lo tenemos en el diputado guipuzcoano Odón Elorza, que en su condición de verso suelto, y antes de formar parte de la Comisión Ejecutiva Federal, se llevaba las manos a la cabeza por las sanciones que el Grupo Parlamentario Socialista impuso a los diputados díscolos que se negaron a acatar la decisión del Comité Federal de PSOE. Entonces, la sanción era “una expresión de ordeno y mando”, y  Elorza advirtió de que “no vamos bien si un partido de izquierdas, en el siglo XXI, no reconoce el voto de conciencia”.  Ocho meses después, y ante la posibilidad de los mismos parlamentarios que han trabajado durante meses -años en algunos casos- para que el CETA fuera un tratado que respete los postulados socialdemócratas, pudieran votar, en conciencia, de forma diferente a la ordenada por Pedro Sánchez (sin consultar a la militancia, siquiera al Comité Federal), Odón Elorza ha defendido que se apliquen sanciones si alguien rompiera la disciplina de voto.

Más extravagante,  si cabe, es la posición de  José Antonio Pérez Tapias, antaño referente de Izquierda Socialista, y hoy reputado agitador en las redes sociales. Según un tweet muy comentado del profesor granadino, Susana Díaz debería haber dimitido tras haber perdido las primarias frente a Pedro Sánchez. Una curiosa observación de quien ha defendido con profusión que quien ha cosechado los peores resultados electorales, dos veces, dos, volviera a la secretaría general del PSOE.


En fin... La verdad es que entender el nuevo PSOE no va ser fácil para quienes hasta ayer éramos (tal vez aún somos) traidores, fachas, subalternos de la derecha y estómagos agradecidos.

martes, 20 de junio de 2017

Rivera baja los humos al iluso Pedro Sánchez

Publicado en IrisPress Magazine.


El plan de Pedro Sánchez para erigirse de nuevo en líder de la Oposición se ha topado -otra vez- con la cruda realidad. El resucitado secretario general del PSOE creía haber encontrado la fórmula infalible para adquirir protagonismo en un Parlamento del que no forma parte. Convocar a los líderes de Podemos y de Ciudadanos para poner fin, ya, al rajoyato: "¿Podemos llegar hasta La Moncloa juntos? No lo sé, pero lo importante es que hagamos ese camino juntos, que empecemos a caminar y ese camino se hace andando".

Sánchez da muestra de no haber seguido con atención la Moción de Censura que se debatió y fue tumbada con la abstención del PSOE la semana pasada. El análisis de la degradada situación política quedó recogido en el Diario de Sesiones tras la solvente intervención, en su ausencia, de la nueva estrella del firmamento parlamentario español, la podemita Irene Montero. La aritmética imposible, exactamente la misma que cuando los diputados socialistas decidieron -dando pie a la impostada y exitosa rebelión de las bases- desbloquear la XII Legislatura y permitir que esta arrancara, fue recordada con incisiva eficacia por el líder de Ciudadanos, el gran vencedor del debate. Con sus 32 diputados, Rivera posee la llave que Sánchez necesita para sentarse en La Moncloa sin correr el riesgo de volver a pasar por las urnas. Defendió sin rubor ni turbación su no a la Moción de Censura, y reclamó que continúe la Legislatura. Si no tienen ustedes una propuesta mejor, vino a decir, no molesten. Estamos legislando.

Con la misma crudeza se ha expresado este martes, después de que Sánchez reclame un puesto preferente entre los Portavoces del Congreso, una condición que no le es propia. Ciudadanos no decidirá si se sienta en la mesa de Sánchez hasta que reciba una solicitud formal, pero adelanta que no participará en una nueva moción de censura contra Rajoy, y que tampoco habrá acuerdos con PSOE y Podemos para derogar su obra legislativa.  "El no es no ya pasó", ha resumido Rivera, quien ha puesto algo de hiriente luz sobre la realidad que Sánchez parece seguir sin entender. “Algunos han dejado su escaño, han renunciado por tácticas internas y no están en el Parlamento”, ha recordado. “No es nuestra culpa”, ha sentenciado.


 Lo que no parece difícil de deducir es que si Sánchez quiere presidir la que ha denominado “mesa de trabajo”, lo hará en ausencia del líder de Ciudadanos, quien previsiblemente delegaría su participación en otro diputado y la rebajaría a una mera presencia de cortesía. En la práctica, una bofetada al perfil que Sánchez busca para una estrategia que se ha disuelto como un azucarillo antes de nacer.

Sánchez vive un extravagante dèjá vu que le sitúa en una falsa segunda oportunidad de su estrambótica y fallida Investidura de hace 16 meses, olvidando que en marzo del pasado año pudo haber sido Presidente de un gobierno de coalición con Podemos y contando con la abstención de las hoy imprescindibles fuerzas soberanistas. La aritmética del 20D hubiese ofrecido al PSOE la oportunidad de capitanear una legislatura corta, capaz de haber sumado mayorías absolutas para derogar las leyes más perniciosas del PP, evidenciar lo saludable de alejar a los charranes, y poner fin a la degradación de las instituciones públicas. Sánchez podría haber convocado nuevas elecciones con un currículo muy diferente al que hoy exhibe como líder de un PSOE roto por la mitad, (máxime tras haber ejecutado sin piedad y con precisión milimétrica su ansiado ajuste de cuentas).

Autoexcluido Ciudadanos de la ruta Sánchez, a este sólo le queda aspirar que a la de Podemos, aún sin confirmar, se sume la presencia de Joan Tardá y Gabriel Rufián, así como de los abstencionistas del PdeCAT y PNV, si no quiere encontrarse presidiendo una humillante mesa de actores secundarios en la que el único líder sea él.

Podemos ya ha advertido al secretario general del PSOE sus condiciones para explorar alternativas a la sólida mayoría del PP y Ciudadanos. “La votación del CETA o el techo de gasto van a ser un examen para todos”, ha deslizado ya Pablo Echenique, número dos de Podemos, quien ha vuelto  a proponer que los socialistas apoyen una nueva Moción de Censura “antes de Navidad”. El techo de gasto es todo un dardo envenenado, ya que su bloqueo pondría en una difícil situación a las comunidades y ayuntamientos gobernados por socialistas.

Dicho de otra forma, tras el innegable éxito que tanto para Podemos como para Ciudadanos ha supuesto la moción de Censura, la pretensión de Sánchez de erigirse en Jefe de la Oposición sin escaño en el Congreso, no pasa de ser la estrategia de un iluso tan ensimismado como para haber creído que el resto de partidos le iban a dar la más mínima oportunidad de empoderarse en una plaza para la que hay otros aspirantes que sí se sientan en la Cámara Baja.

Siempre le quedará dar un paso adelante al borde del precipicio y tratar de llegar a La Moncloa pactando con ERC, PdeCAt y PNV el “estado plurinacional”. Una vez desarmados los cuadros intermedios del PSOE, sólo tiene que “pedir permiso” a la militancia socialista. Si optara por ese camino, podría toparse con la rebelión de sus propios diputados, a que los difícilmente podría exigir disciplina de voto tras situar a Margarita Robles como jefa del Grupo Parlamentario. O, mucho peor, verse en la obligada situación de ser él quien disuelva Las Cortes y convoque elecciones anticipadas, tras haber fracasado como Presidente ante las evidentes e imposibles exigencias que cabe esperar de los soberanistas para no bloquear la acción de su Gobierno.


El Independiente informaba ayer que, en esta tesitura, “en el PSOE prefieren un adelanto electoral después de que las encuestas arrojen datos favorables”. La ironía reside en que el único que hoy tiene potestad para dicho adelanto es Mariano Rajoy, quien, con toda seguridad, seguirá la recomendación de los socialistas, y solo optará por disolver cuando las encuestas sean favorables… para el PP. El Presidente del Gobierno dispone de tres largos años y de una sólida mayoría parlamentaria -como ha demostrado sacando adelante los Presupuestos Generales del Estado y sorteando sin más que unos leves rasguños la primera Moción de Censura de Podemos- para elegir con paciencia y acierto el mejor momento de convocar a los españoles a nuevas elecciones. Y no lo será para Pedro Sánchez.