lunes, 29 de febrero de 2016

¿Puerta giratoria en SantaLucía Seguros?

Al hilo del ‘caso Nico Ferrando’ sobre el presunto acoso homofóbico sufrido en el seno de SantaLucía Seguros, acusaciones de ida y vuelta sobre irregularidades en pólizas suscritas por la compañía y otras, me encuentro con esta noticia en la web corporativa del gigante de los seguros que me ha llamado mucho la atención.


¿Y quién es el susodicho Moreno Gamazo? Pues nada más y nada menos que, hasta su fichaje por SantaLucía Seguros, el  Subdirector General de Inspección en la Dirección General de Seguros dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad. O dicho de otra forma, uno de los máximos responsables de velar por el cumplimiento de las normativas y compromisos de las compañías de seguros y el buen funcionamiento de las mismas.

En un momento político en el que el debate de las puertas giratorias forma parte de las exigencias ineludibles de las llamadas fuerzas emergentes, no puedo evitar preguntarme si este tipo de fichajes no deberían contemplarse como ejemplo de puerta giratoria de libro. Y si el control de los trasvases desde la Administración Pública a la empresa privada (y viceversa) solo deben estar bajo sospecha cuando afecta a los políticos, o si debería también contemplar los casos de altos funcionarios que dejan sus cargos para ingresar en grandes corporaciones que han estado afectadas por su labor, o que podrían estarlo si al cesar volvieran a su puesto.

En el caso de Nico Ferrando consta una denuncia por presuntas graves irregularidades que él mismo presentó ante la Dirección General de Seguros hace casi dos años, sin que se tenga conocimiento de que hayan sido investigadas, solicitada su declaración o tomado medida alguna al respecto, aunque fuera para exonerar a la compañía. El departamento responsable de hacerlo era el que hace unas semanas dejó vacante el ahora nuevo alto directivo de SantaLucía Seguros.

Lo mismo que podría caber alguna duda si el fichado por el gigante de los seguros hubiese sido un ex alto cargo político, creo que es necesario mirar con lupa también este tipo de nombramientos. Igual no es tan rentable para los podemos de turno, pero seguro que sí lo es para todos aquellos que tienen pendientes resoluciones que afectan a sus reclamaciones.

domingo, 28 de febrero de 2016

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (II). Envidia y celos: “that’s the question”

Desde que comenzó el calvario judicial y mediático del ‘caso Nico Ferrando’ o ‘caso SantaLucía Seguros y homofobia', me han preguntado decenas de veces mi opinión personal al respecto, qué pienso yo que había ocurrido realmente en esta rocambolesca historia. El caso tuvo una enorme repercusión mediática porque las informaciones que yo mismo publiqué en Diario Progresista escandalizaron a mucha gente, sobre todo dentro del colectivo LGTBI, donde me consta que no han sido pocos los asegurados por el gigante de los seguros que han dado de baja sus pólizas, o que simplemente no las han renovado. Como conozco bien el caso, he tenido ocasión de hablar con las personas afectadas y con los portavoces de la compañía, y dispongo de abundante documentación sobre el tema, he podido forjarme una idea de qué ocurrió. Soy siempre partidario de establecer una secuencia de acontecimientos, pues en la mayoría de los casos saber cómo y cuándo suceden determinadas cosas es lo que te ayuda a establecer el relato de la historia. El siguiente es mi visión personal, subjetiva, mera opinión, de los hechos.

Nico Ferrando y yo con Boti García Rodrigo,
ex presidenta de la FELGTB
Hasta que Nico comenzó a ser víctima de acoso homofóbico, lo cierto es que era un trabajador muy bien considerado por parte de SantaLucía Seguros. Obran en mi poder distintos correos electrónicos y otros documentos e imágenes que así lo acreditan, incluido alguno de su máxima responsable, Clotilde Álvarez Calvo, en el que felicita a Nico Ferrando por su “valiosísima aportación a la compañía” y añade que “ojalá tu ejemplo sirva a otros”.

¿Qué pasó entonces?

Pues como yo lo veo, lo que pasó fue precisamente eso, que Nico alcanzó demasiado prestigio dentro de la compañía. Más del que sus superiores inmediatos estaban capacitados para resistir. Me explico.

Nico Ferrando, lo puedo asegurar, es un comercial como pocos. Dispone de una simpatía desbordante, es muy amable y explica el producto que pretende venderte de forma que deseas poseerlo. Sabe ganarse la confianza y el aprecio de sus clientes, y eso se refleja en su cuenta de resultados. Por este motivo SantaLucía Seguros no dudó en destacar sus logros de forma pública, y en un acto corporativo celebrado en Madrid fue homenajeado por el gigante de los seguros.

Cuando fue notificado de dicho reconocimiento e invitado a participar en la gala en que se le haría entrega de la correspondiente mención, y según me confirmaron algunos de sus ex compañeros de trabajo, su jefe inmediato, un tal Manuel Morales, se mostró muy interesado en participar en el acto programado. Pero, extrañamente, quiso que fuera el propio Nico quien gestionara su presencia. ¿Por qué? ¿Acaso no podía él mismo ponerse en contacto con la dirección  de la compañía y anunciar su asistencia? El caso es que, atendiendo su petición, Nico Ferrando es quien lo hace y, ¡oh, sorpresa!, la respuesta obtenida será la que marque el punto de inflexión en su relación con sus superiores jerárquicos y, posteriormente, con la propia aseguradora. “No, Nico. Manuel Morales no está invitado. El acto es solo para los directivos de SantaLucía Seguros y los trabajadores que han destacado por sus ventas y sus aportaciones al buen desarrollo de nuestra actividad”.

Y es a partir de ese momento que Nico Ferrando pasa, por decirlo de alguna forma, de “héroe a villano”. Según su propio relato, es cuando comienza a ser víctima de acoso homofóbico, teniendo que escuchar despectivas valoraciones sobre su forma de andar, sus corbatas de “poco hombre” o insidiosas afirmaciones del tipo “tú te has creído que eres la vedette de SantaLucía Seguros”. También otras referidas a su condición de inmigrante latinoamericano. Este comportamiento me fue confirmado por algunas personas que aseguran haber sido testigos de los mismos, como en su momento publiqué en Diario Progresista.

Pero no quedó ahí la cosa. Tal vez en un momento de locura transitoria derivado del evidente ataque de celos y envidia que parece subyacer tras los hechos relatados en los párrafos anteriores, los mismos superiores directos que solo unas semanas antes ponían como ejemplo el buen hacer comercial de Nico, decidieron buscar la forma de socavar su integridad y prestigio profesional. Para ello, y ya hay que ser retorcido, oiga, pretendieron buscar en su orientación sexual el "secreto de su éxito". Y en esa tesitura, diversos asegurados de sexo masculino de la cartera de clientes de Nico comenzaron a recibir una serie de llamadas de personas que se identificaban como personal de SantaLucía Seguros para recabar información sobre las “técnicas de ventas” del exitoso comercial. Llegando, incluso, a preguntar si habían obtenido favores sexuales de Nico Ferrando a cambio de suscribir sus pólizas de seguro. El problema es que a quienes iniciaron tan grotesca cacería de irregularidades les salió el tiro por la culata, y los interrogados inmediatamente contactaron con Ferrando para comunicarle lo que estaba ocurriendo, dejando, en algunos casos, testimonio escrito de ello. Alguno de esos escritos obra en mi poder y fue publicado en Diario Progresista, así como declaraciones de los afectados por tan grotesca “investigación”.

De los testimonios y los documentos referidos cabe inferir que, efectivamente, se produjo un claro acoso de carácter homofóbico. ¿Quiere ello decir que SantaLucía sea una empresa homófoba? El propio Nico Ferrando niega tal idea. En una reciente conversación con él me aseguraba que “nunca he pensado que SantaLucía sea una empresa homofóbica. Lo que afirmo sin lugar a dudas es que en su seno se ha producido, al menos, un caso flagrante de acoso homofóbico a sus empleados, el mío, y que cuando fue denunciado por mí mismo, ningún superior jerárquico tuvo a bien preocuparse por la veracidad y gravedad de los hechos, y optaron por defender al equipo directivo antes que a mí como trabajador afectado y víctima de sus acciones homofóbicas y discriminatorias. Eso es lo que yo he denunciado”.

De los testimonios de clientes que fueron también acosados -ellos mismo lo consideran así- también cabe deducir que los superiores de Nico estarían buscando una vía para deshacerse de él -laboralmente hablando, claro- atendiendo a unas supuestas prácticas comerciales que, de haber sido ciertas, podrían considerarse, ciertamente, "poco ortodoxas". No es el caso. Pero, aún suponiendo que Nico hubiese mantenido relaciones sexuales con sus clientes para conseguir que firmaran sus pólizas de seguros, ¿qué tipo de descerebrado podría pensar que estos iban a admitirlo para prestarse a una caza de brujas que deviniera el despido del joven agente? Alguien no calibró bien lo que estaba haciendo, qué duda cabe, y se le fue de las manos.

Al final, y tras haber iniciado la cacería, la empresa optó por otra vía, y decidió hacer responsable de Nico de una serie de irregularidades que, ¡oh, vaya! había sido el propio Nico quien las había desvelado y puesto en conocimiento de la dirección nacional SantaLucía Seguros y hasta de la Dirección General de Seguros, el organismo oficial que vela por el buen y legal funcionamiento de las aseguradoras. Pero de eso ya hemos hablado en Ciudadano Pan. Sírvase quien quiera hacerlo leer entradas anteriores, si no lo ha hecho ya.

Empecé este post contando que me preguntan mi opinión de lo sucedido en el ‘caso Nico Ferrando’. Espero haber respondido satisfactoriamente. Lo que no entiendo es que una gran compañía como SantaLucía Seguros haya permitido que se haya montado todo este follón en su seno, y no moviera un dedo para aclarar debidamente los hechos y proteger a quien, solo unos meses antes, consideraba uno de los mejores empleados de sus agencias. Desde luego, con los datos de que dispongo, los testimonios directos que he recabado y la documentación que he manejado, tengo una cosa clara. #YoCreoaNicoFerrando.

Ver también 

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros(I). Los abogados de Nico Ferrando

sábado, 27 de febrero de 2016

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (I). Los abogados de Nico Ferrando

Qué hartito estoy de Nico Ferrando. Bueno, del ‘caso Nico Ferrando’, para ser exactos. El pasado vienes quedó suspendido, por tercera vez, el juicio en el que se dirimirá la procedencia, improcedencia o nulidad de su despido como agente comercial para SantaLucía Seguros, después de que este denunciara una campaña de acoso de carácter homofóbico y con tintes xenófobos en el seno de la agencia del gigante de los seguros de las que Nico fuera trabajador.

Sobre este caso escribí mucho en su momento y en el desaparecido Diario Progresista, como contaba hace unos días en otra entrada de Ciudadano Pan, con gran repercusión en las redes sociales, como la propia compañía de seguros verificó y dejó constancia ante notario. Con motivo de toda la documentación y testimonios que pude recabar para elaborar mis artículos, estoy citado como testigo en el juicio que tal vez algún día llegue a celebrarse. Siempre que los abogados de la parte demandada, la empresa CTAS (agencia de SantaLucía Seguros cuyos servicios presta exclusivamente en su nombre), una auténtica brigada de letrados que ya abruma solo por su numerosa formación (en el último intento incluía hasta dos jóvenes aprendices), consigue la próxima vez presentarse con los deberes bien hechos.

Me explico. Obviamente, la empresa no despidió a Nico Ferrando por ser homosexual o sudamericano. Lo hizo pretendiendo hacerle responsable de una serie de irregularidades que fue el propio trabajador quien puso en conocimiento de la dirección de Santa Lucía Seguros y, como consta en la abundante documentación sobre este caso, también a la propia Dirección General de Seguros. Es más, los responsables de la agencia que representa al gigante de los seguros, llegaron a interponer una querella criminal contra Ferrando en la que piden para el joven comercial una fuerte sanción que incluye penas de prisión. Incluso llegaron a presentar dicha querella por dos veces y en dos juzgados distintos, los de Plaza de Castilla en Madrid, y los de Ocaña (Toledo). Una acción al parecer un tanto temeraria que les valió una severa reprimenda verbal de la jueza en la que recayó el caso en Madrid, que tuvo que recordar a los letrados de la compañía la falta de diligencia profesional al pretender que una misma causa fuera instruida dos veces y en dos juzgados distintos, por lo que decidió cerrar el caso abierto en Plaza de Castilla y derivar todo el proceso al juez de Ocaña. 

No quedó ahí la cosa, la propia jueza, en un comentario de índole personal y tras comprobar que la querella era posterior tanto a la denuncia presentada por Nico Ferrando como a su propio despido, y que fue el trabajador quien inicialmente puso las irregularidades contenidas en conocimiento de la Dirección General de Seguros y de la propia SantaLucía Seguros, llegó a calificarla de “querella defensiva” cuyo objetivo sería influir en el proceso laboral que dirimirá la procedencia o no del despido. Según pude saber de testigos presenciales, la jueza no dejó ahí sus observaciones, sino que, también a título personal, mostró su enorme desagrado con este tipo de estrategias de grandes compañías que disponen de mucho dinero y potentes bufetes de abogados en sus casos frente a trabajadores

De lo poco que sé de la instrucción que se lleva a cabo en Ocaña, me cabe deducir que Nico Ferrando ha aportado pruebas suficientes de que las irregularidades que él mismo denunció y de las que la compañía ha intentado hacerle único responsable, eran conocidas y coordinadas por su superior en la empresa. Es una conclusión a la que no resulta muy difícil llegar atendiendo a una serie de correos electrónicos enviados y recibidos entre la aseguradora y el Ayuntamiento de Villarrubia, que habría sido el damnificado por el presunto fraude atribuido a Ferrando. Curiosamente, y a pesar de las evidencias, el superior en cuestión negó ante el juez instructor haber mantenido relación alguna con el ayuntamiento toledano, pero admitió al mismo tiempo que la dirección de correo electrónico desde las que se especificaban asuntos relacionados con las pólizas investigadas era la suya. Así consta en su declaración de 13 de octubre del pasado año. El juez que instruye el caso ha decidido imputar en la causa al antiguo superior de Nico Ferrando.

Otro éxito, sin duda, del equipo legal que decidió interponer una querella criminal contra la persona de desveló y denunció las irregularidades. Como manifestara la jueza citada más arriba, todo parece indicar que lo que realmente perseguían los letrados era crear un elemento probatorio que pudiera devenir una sentencia de despido procedente contra Nico Ferrando, y difuminar así las graves acusaciones sobre el acoso homofóbico sufrido por el ex agente de SantaLucía Seguros.

Pero esto también podría ser el resultado de una torpe estrategia, y sigo expresando lo que no pasa de ser una mera opinión personal sobre los datos y hechos de los que voy teniendo conocimiento. Cuando el pasado viernes por fin parecía que ya iba a celebrarse el juicio, el magistrado que debe juzgar si el despido de Nico es procedente, como pretende la agencia de SantaLucía Seguros, mostró una enorme sorpresa y contrariedad al descubrir la existencia de un proceso penal cuyo resultado es ineludible para fallar a favor de la agencia y contra Nico Ferrando, o viceversa. Lo dice la ley para casos como este, en el que hay una acusación de falsedad en documento público contra el joven agente sobre la que se habría sustentado su despido. Como el propio juez de lo Social aseguró en la sala, no podrá fallar hasta que exista una sentencia que establezca probados y sentenciados dichos delitos, lo que supondría de facto la procedencia del despido, o la inocencia del trabajador acusado, lo que supondría, por sí misma, su improcedencia o nulidad. Lo que parece que más perplejidad pudo provocar en el juez de lo Social fue que toda la información al respecto de la causa penal abierta contra Ferrando por la agencia de SantaLucía Seguros es aportada por él mismo -que defiende que se trata de una mera argucia legal para sostener los motivos del despido- y no por los propios denunciantes, como cabe pensar que sería lo más razonable. Que el juez tuviera que recordar a la numerosa batería de letrados lo que dice la Ley al respecto supone un momento que yo consideraría bochornoso para la profesión de la Abogacía. Que además, tuviera que reprochar a los letrados que la principal prueba que sostendría sus argumentos ni siquiera haya sido aportada por la parte interesada también. Como no podía ser de otra forma, el juez decidió, y ya es la tercera vez, dejar en suspenso el juicio y esperar a que el proceso penal haya sido sentenciado. Lo que sí dejó claro, que la procedencia, improcedencia o nulidad del despido va depender de lo juzgado en Ocaña, y que en su sala se sustanciarán los hechos relacionados con el presunto acoso homofóbico denunciado por Nicolás.

En fin un cúmulo de extravagantes actuaciones que hasta a mí, que la leyes no son lo mío, me da que pensar. Tanto, que al salir del juzgado la mañana del pasado viernes, no pude evitar hacer la broma y decirle a Nico: “Venga Nico, dime la verdad. A esta gente la has contratado tú”. Y es que viendo cómo está sucediendo todo, y sigue siendo mera opinión personal, los abogados que representan a la agencia de SantaLucía Seguros parecen ser, por momentos, los abogados de Nico Ferrando.


NOTA.- En el próximo post os cuento mi visión de este caso, en lo referente al acoso por homofobia y xenofobia, que fue lo que me llevó a recabar la información, documentos y testimonios que fueron la base de los artículos que publiqué en Diario Progresista. A veces, como aseguraba el muy escolástico Guillermo de Ockham, “la explicación más sencilla suele ser la más probable". Es la que, sobre mis datos y mi opinión personal, expondré en esta bitácora mía. Bitácora que, por cierto, algún letrado de "la parte contratante de la primera parte" se esforzó el otro día, ni imagináis cómo (de patético), en hacerme saber pasillo arriba pasillo abajo que seguía con mucho interés. No sé si será uno de los que me amenazaron en su momento con una querella, pero oiga, a nadie le amarga ponerle cara a sus muchos seguidores. Así que, gracias, majete, cuando quieras te dedico un autografillo. ;-)

jueves, 25 de febrero de 2016

La farsa de los pactos (y III). “Sorpasso” a pie de urna o el no de las bases

Pedro Sánchez consiguió ganarse a la militancia de base socialista cuando lanzó un órdago a los denominados barones y anunció una consulta por el sistema "un militante un voto" para aprobar o rechazar los posibles pactos de gobierno.

A nadie se le escapaba que el desafío de Sánchez buscaba una vía que le permitiera alcanzar un pacto a la izquierda con Podemos y Unidad Popular que re requeriría, además, los votos de alguna fuerza nacionalista como el PNV, o incluso de la independentista Esquerra Republicana. Algo que Sánchez sabía que sus líderes regionales no veían con buenos ojos, pero que no se atreverían a discutir si dicho pacto contaba con el apoyo expreso de las bases socialistas expresado en las urnas. Como diría el Presidente Zapatero, “ante la duda, democracia”.

Sin embargo, el secretario general del PSOE se descolgó ayer con un acuerdo con la derecha de Ciudadanos y Albert Rivera, firmado a bombo y platillo y presentado bajo el icónico “El abrazo” de Juan Genovés. Un guiño forzado a la Transición, tan recurrente en las últimas semanas.

De entrada el acuerdo con Albert Rivera supone una renuncia explícita a conformar una mayoría de izquierda progresista. También un acto de deslealtad con el resto de partidos con los que estaba manteniendo una negociación que, consecuentemente, quedó inmediatamente suspendida. ¿Acaso pretendía Pedro Sánchez entrar en la sala de reuniones y pedir a  Podemos, Compromís y Unidad Popular que rubricaran lo que había pactado a sus espaldas?

Además, el acuerdo, recogido en 66 páginas que reproducen más el formato de un programa electoral que de un plan de acción para el Gobierno de España, renuncia a algunas medidas que las bases socialistas esperaban, como la derogación real de la reforma laboral del PP y la recuperación de las indemnizaciones por despido, plantea dudas sobre cómo quedarán la Ley Mordaza o la LOMCE, cede a algunas pretensiones poco progresistas de Ciudadanos y propone unos cambios en la Constitución que ambos firmantes saben imposibles de realizar. Propone además una larga retahíla de mesas de estudio sobre tantos temas, que es lo mismo que no comprometerse a nada sobre cada uno de ellos. Es, en resumen, poco claro en demasiados temas esenciales para la ciudadanía.

Y es, también un pacto temerario abocado al fracaso. No vale la argucia pueril de apelar al miedo al PP para exigir a los demás que apoyen un documento del que han sido deliberadamente excluidos. Es tan burdo como seguir cayendo en la trampa de la derecha cada vez que saca el “comodín” de ETA para reconducir a su antojo cualquier debate. Acusar a Podemos o a Unidad Popular de complicidad o connivencia con el Partido Popular si no apoyan la investidura de Pedro Sánchez es infantil, y solo denota debilidad e, incluso, inseguridad en el documento suscrito con la formación naranja.

Para ese viaje no eran necesarias las alforjas de la desafiante consulta a las bases con las que Pedro Sánchez plantó cara a la vieja guardia socialista en su Comité Federal.  Posiblemente, el propio líder ya esté arrepentido de haber convocado a la militancia a las urnas.


No sería la primera vez que las bases socialistas contradicen a sus mayores. En la memoria de todos permanece la victoria de Josep Borrell en unas primarias diseñadas y bendecidas para situar a Joaquín Almunia al frente del cartel electoral del PSOE. Los militantes optaron entonces por un giro a la izquierda. A nadie le extrañe que vuelva a ocurrir algo similar este fin de semana.  Las bases saben que el pacto con Rivera no puede acabar en la constitución de un Gobierno, y también que en unas nuevas elecciones, gran parte de los votantes de izquierda del partido socialistas no perdonarían la fallida estrategia de Pedro Sánchez, poniendo el “sorpasso” a pie de urna. Se avecina un fin de semana muy interesante.

martes, 23 de febrero de 2016

La farsa de los pactos (II). Reforma Constitucional imposible

En estado eufórico estadista se presentaba este martes Pedro Sánchez ante los medios para confirmar que había llegado a un "principio de acuerdo" con Albert Rivera. Como niño con zapatos nuevos; más niño que bien calzado.

Sánchez ha aceptado reformar la Constitución según lo exigido por el presidente de la formación naranja. Es más, se ha comprometido a hacerlo. La pregunta es ¿cómo piensa hacerlo?

Veamos antes de comentarlo los cambios propuestos por Rivera. En primer lugar suprimir las diputaciones provinciales que serán sustituidas por “consejos de alcaldes”.  Algo tan impreciso que no aclara qué tipo de estructura supondrán dichos consejos, qué atribuciones tendrían y de qué forma van a garantizar las prestaciones y servicios que las corporaciones provinciales garantizan hoy por hoy a los pequeños municipios. Tampoco qué ocurrirá con los más de 65.000 trabajadores (funcionarios o laborales) que dependen de las diputaciones.

Por otra parte, limitar el mandato del presidente del Gobierno a ocho años, o dos legislaturas.

También reducir a la mitad -de 20 a 10- los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de gobierno de los jueces, sin aclarar, al menos de momento, si dicha reducción afectará a la forma en que son elegidos actualmente o si dicha modificación garantizará la separación de poderes que tantos sentimos en demasiadas ocasiones como irreal.
La modificación de la CE incluiría también la supresión de los aforamientos de senadores y diputados en el Parlamento nacional y en los autonómicos. Nada que objetar. Es muy necesario y razonable.
Por último,  se pretende reducir de 500.000 a 250.000 las firmas exigidas para presentar una iniciativa legislativa popular (ILP) en el Congreso. Nada se dice de cómo evitar que la Mesa del Congreso solo esté obligada a “acusar recibo” de las firmas, pero no a tramitar y llevar a pleno las iniciativas.
Hasta aquí, todo bien. Se estará más o menos conforme, pero son propuestas. Con mucho titular y poco cuerpo, pero propuestas al fin y al cabo.
El problema del acuerdo es que se basa en un compromiso imposible de cumplir. Si Pedro Sánchez hubiese planteado que el pacto supone llevar al Pleno de Las Cortes estas propuestas, pase. Afirmar categóricamente que las va llevar a efecto es, sencillamente un ejercicio de inocencia, hipocresía o, en el peor de los casos, de ignorancia.
Las modificaciones prometidas están reguladas por el artículo 167 de la propia Constitución, que, literalmente, reza:
Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de TRES QUINTOS de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.
De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la MAYORÍA ABSOLUTA DEL SENADO, el Congreso, por mayoría de DOS TERCIOS, podrá aprobar la reforma.
Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

A ello habría que sumar que, una vez cumplidos estos requisitos, y por petición de la décima parte de los parlamentarios, las modificaciones acordadas deberían someterse a referéndum.
Basta con mirar al Senado, cámara en la que el Partido Popular disfruta de una cómoda mayoría absoluta, para concluir que el pacto suscrito entre Sánchez y Rivera carece de valor alguno si no cuenta con el apoyo del partido mayoritario en las cortes legislativas.
O dicho de otra forma, Pedro Sánchez y Albert Rivera se proponen suscribir un pacto que ya saben (¿lo saben, no?) que no pueden cumplir. Que cada uno saque sus conclusiones, pero si de algo están hartos los ciudadano es de que los políticos les tomen el pelo. Y lo de hoy suena, de entrada, a tomadura de pelo.

En sucesivas entradas veremos el resto de propuestas para el pacto. 

lunes, 22 de febrero de 2016

La farsa de los pactos (I). Negociaciones abocadas al fracaso legislativo

Artículo publicado en los diarios Liverdades y Publicoscopia

Los españoles estamos viviendo una farsa política. Cualquier pacto para llegar a La Moncloa es un pacto abocado al fracaso legislativo en el escenario de hung parliament o parlamento colgado que nos ha dejado la última cita electoral. Una situación inédita en nuestra aún joven democracia, pero que nos obliga a replantear de una vez el discurso de los partidos políticos en un Estado que no es presidencialista, y en que los ciudadanos ni votan ni eligen al Gobierno, sino exclusivamente a los diputados y senadores que conforman Las Cortes. Las urnas eligen al Poder Legislativo, no al Ejecutivo.

Si la izquierda, y entendamos que nos referimos a PSOE, Unidad Popular, Podemos, Compromís y las Mareas, quiere de verdad dar un giro a la política impuesta por el rodillo del Partido Popular y que ha despojado de derechos básicos a los ciudadanos, tienen que asumir que no será por la vía legislativa, pues alcanzar la mayoría absoluta que requiere derogar leyes perversas como la Reforma Laboral, la LOMCE o ley Wert o la maléfica Ley Mordaza, exigirá contar con el concurso de Esquerra Republicana y Bildu. Y aún así no sería suficiente, pues serían necesarios también los votos de EAJ-PNV. No tengo claro que estos últimos estuvieran dispuestos a acabar con las leyes laborales de la derecha, y tampoco que los partidos nacionalistas e independentistas en su conjunto no exigieran contrapartidas inasumibles para el PSOE. En esta tesitura, el único pacto de Gobierno real sería uno basado en la aprobación de decretazos, que estarían sometidos a unas cortes divididas, y en las que el Senado está en manos de la mayoría absoluta del PP.

El más razonable, pues, sería aquel que garantice la investidura de un Gobierno que no sea del PP y que proponga reformas legislativas orientadas al bienestar de la ciudadanía, incluso asumiendo el riesgo de que no lleguen a ser aprobadas, pero que permitan visibilizar a la ciudadanía que hay otra forma de hacer las cosas y que si no se hacen es porque la propia ciudadanía no ha facilitado las herramientas para ello. Y volver a convocar elecciones. No va a ser lo mismo que una nueva cita con las urnas sea convocada por un Gobierno de izquierdas que por uno de derechas empoderado electoralmente por la división de la izquierda.

En cualquier caso, pretender que se puede mantener un Gobierno de absoluta inestabilidad durante cuatro años es permanecer ajeno a la realidad. Y sobre todo, es un engaño.


sábado, 20 de febrero de 2016

En este 'País de Pandereta' Alfonso y Raúl siguen acusados de graves delitos no cometidos



País de pandereta - Viruta FTM e Inma Claudio
Criaturas del aire


Los mismos que jodieron Canal Nou en la terr-eta,

que montan el follón en la capilla con tus tetas,
van en coche oficial y nunca van en bicicl-eta.
Los que, por maricón, mataron a Lorca el proeta. Ejem, poeta.

Cargados de razón, van con sus niños de etiqu-eta,
se ponen en tensión con un circo de marionetas
clamando inquisición, y cargando la metrall-eta
se inventan un marrón con un cartel de gora e...

...España es un cajón que apesta como una mof-eta,
carnaval de invención en un país de pander-eta.
Libertad de expresión, que estos dos chicos son profetas.
¡Sabían que las fuerzas represivas no respetan!

Tirititan tan tan... Me tiro de los pelos
con un país popular que no es del pueblo.
Que no es del pueblo niña, que no es del pueblo.
¡Vaya con el asunto de los titiriteros!

Cárcel a Pablo Iglesias por lucir esa col-eta,
y prisión preventiva a los que lleven camis-eta.
Cárcel a Celestina por ser una alca-hu-eta.
Mañana prohibirán todo lo que rime con e...
...también tendrá castigo todo el que se fume un p-eta, 
y será amonestado quien viaje con mal-eta.
Te puedes olvidar de las natillas con gall-eta,
comiendo champiñón por no poder comer la s-eta

Tirititan tan tan... Me tiro de los pelos
con un país popular que no es del pueblo.
Que no es del pueblo niña, que no es del pueblo.
¡Vaya con el asunto de los titiriteros!


Alfonso y Raúl, los titiriteros detenidos, encarcelados y liberados con cargos y severas restricciones de su libertad, siguen acusados de delitos no cometidos que podrían suponer penas de varios años de cárcel. Con su puesta en libertad condicional no termina la lucha por la Libertad de Expresión y la defensa de la Cultura y el Arte en todas sus formas de expresión.

Casi 53.000 hemos firmado ya para que se retiren los cargos contra ellos. Sabemos que firmar no es suficiente, lo que hace falta es la derogación inmediata de las leyes que inducen al miedo y pretenden coartar al ciudadano. Pero firmando y difundiendo ayudamos a concienciar sobre esta necesidad. Tú también puedes hacerlo en Change.org.

Retirada de los cargos y libertad incondicional para Alfonso y Raúl, 'Títeres desde abajo'


viernes, 19 de febrero de 2016

Tres kafkianos días con Vodafone España (o de por qué nunca seré su cliente)

Pues esto que un día decides que igual es buen momento para cambiar de operador de telefonía y tienes la mala suerte de dar con una excelente y amabilísima comercial de la compañía Vodafone España. Su exquisitez en el trato y la oferta que te propone no te dejan lugar a dudas. Un descuento sustancial sobre la tarifa que estaba pagando con mi proveedor actual, y una interesante propuesta de adquisición de nuevos terminales. A saber, un smartphone a coste cero, y otro con una cuota mensual de 4 euros durante 24 meses. Hasta ahí todo bien y decido comprar la propuesta y acceder al cambio de compañía. Comienza la odisea.

En primer lugar ejecutan la portabilidad de la primera línea de móvil, la que viene adscrita al smartphone que supuestamente me iban a regalar antes de que el aparato me haya sido enviado, con lo que, de entrada, me encuentro con que mi móvil no funciona, ya que la línea necesita de la nueva tarjeta SIM que aún no obra en mi poder.

Por fin llega el mensajero con un paquete enviado contra reembolso de ¡¡¡125 euros!!! Obviamente rechazo la entrega y me pongo en contacto con Vodafone para comunicarles la incidencia y advertirles de que estoy con esa línea de móvil inutilizada y sin poder hacer uso de ella, con los consiguientes problemas a nivel profesional y, por tanto, económicos que ello me ocasiona. Para comienzo de la hilaridad, previa al odio más absoluto, me preguntan que por qué no he cogido del paquete que me enviaban la tarjeta SIM y devuelto solo el resto del paquete. Tal como lo cuento. ¿Acaso el mensajero me hubiese permitido dicha acción? ¿Acaso sé yo qué contenía el paquete?

Como primera solución, me dicen que me acerque a cualquier tienda Vodafone y que solicite un duplicado de la tarjeta SIM, aunque eluden indicarme que tendré que pagar por ello. En ningún momento se les ocurre preguntarme si dispongo de terminales liberados para poder hacer uso, si hubiese sido el caso, del duplicado. Cuando rechazo pagar por subsanar su error y les advierto de esto último, me dicen que libere los móviles de los que dispongo y así ya tendría acceso a la línea. Como me niego, me indican que “el sistema” no les permite habilitar otra solución y que tendré que esperar a que me llegue el nuevo envío, que no realizará hasta que el anterior haya llegado a su origen y comprobado que viene correctamente. ¿Encima?

Hasta aquí ya he comenzado a sentir auténtica aversión por Vodafone, pero aún no he decidido anular el pedido por la necesidad que tengo de disponer de los nuevos terminales y porque desde la Oficina de Atención al Cliente me han asegurado que todo ha sido producto de un error en el envío y que, efectivamente, el cargo de 125 euros nunca debió hacerse producido, y que se procederá a un nuevo envío, sin cargos; no sin antes haber recibido de vuelta el anterior.

Mientras sucede Vodafone ejecuta la portabilidad de la segunda línea de móvil, nuevamente sin que la tarjeta SIM correspondiente y el otro terminal, que sí he comprado, me haya sido remitido. Es decir, pierdo también el acceso a mi segunda línea de móvil y me quedo totalmente incomunicado. Para colmo, “el sistema” aun no ha generado los nuevos envíos y Vodafone se muestra incapaz de decirme cuándo van a solucionar tales incidencias que tantas molestias y gastos (pues las llamadas a determinados servicios de la compañía no son gratuitas) me están provocando.

Como quiera que temo algo similar con la línea de fijo comienzo una serie de gestiones para rogar que se aceleren los trámites y se ponga solución a la kafkiana situación en la que me encuentro. Pues bien, después de horas y horas de llamadas, largos tiempo en “espera” con su machacona y hortera (esto es opinión personal) melodía martilleando mis oídos, recibo un SMS en el que me comunican que mi pedido se cancelara (sic) en 2 días laborables, sin más explicaciones. Cuando me pongo de nuevo en contacto con la compañía me notifican primero que se trata de otro error, y que ese mensaje no debería haber sido enviado nunca. Nueva batería de llamadas, esperas y respuestas que desembocan en las limitaciones que “el sistema” impone para poder ofrecerme no ya una solución, sino una respuesta coherente a todo lo que está sucediendo.

Y ya para rematar la faena, recibo un e-mail que confirma que mi pedido ha sido anulado, en el que se detalla lo que supuestamente yo habría contratado, que incluye un terminal cuyo valor sería de 125 euros.

Cuando nuevamente me pongo en contacto para pedir explicaciones, que serán las últimas, pues ya he decidido que no quiero ser cliente de Vodafone, me comunican que el motivo de la anulación del pedido es que la compañía ¡no dispone de la “provisión” de servicio ADSL! en la zona donde su ubica mi domicilio, y que por eso no podrán ofrecerme este servicio o telefonía fija. Pero que no obstante, puedo mantener las líneas móviles y los smpartphones, abonando los 125 euros. Como les comunico que no pienso acceder a tal propuesta y que considero que he sido engañado y que se me han generado muchos problemas, exijo que se anule la portabilidad de mis líneas de móviles a su estado original, pero “el sistema” nuevamente lo impide, pues ahora a las líneas son de Vodafone y cualquier portabilidad debe ser solicitada por el que vaya a ser mi  nuevo proveedor. Y tan panchos, oyes.

En fin toda una historia de mentiras, ofertas falsas, excusas, impedimentos y un largo etcétera de agravios con consecuencias sobre las que incluso me planteo reclamar por vía judicial. No creo que lo haga, por los dolores de cabeza que ello me iba a suponer, pero al menos, os cuento todo este relato y os hago una recomendación con toda claridad en aras de proteger vuestros intereses y, sobre todo, vuestra salud mental. ¡NO CONTRATÉIS NADA CON VODAFONE!

NOTA.- Dispongo de las pruebas que acreditan todo lo relatado, pues me he tomado la molestia de grabar, y así lo he comunicado siempre al comienzo de cada una de ellas,  todas las conversaciones con Vodafone España. También he solicitado, ejerciendo mis derechos legales, que se me remitan copias de las grabaciones que ellos hayan efectuado, pero me han dicho que dicha solicitud será “valorada” por el responsable pertinente, y que este decidirá si es “procedente” o no hacerme entrega de las mismas. Me la suda lo que decida, yo ya las tengo.

ACTUALIZACIÓN: Podéis leer otra hilarante y desmoralizante experiencia sufrida con Vodafone España que firma el blogger Javier Lobo en el siguiente este enlace. Es de traca, bien contada y muy documentada.


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En este País de Pandereta Alfonso y Raúl siguen acusados de graves delitos no cometidos

domingo, 14 de febrero de 2016

El ‘caso Nico Ferrando’, SantaLucía Seguros y mi trabajo como redactor del desaparecido Diario Progresista

Dentro de unos días se celebrará en los Juzgados de lo Social de Madrid el juicio por el despido de Nico Ferrando, que fuera agente comercial de SantaLucía Seguros hasta que la delegación –‘agencia’ en el argot de la compañía- en la prestaba servicios, sita en la calle General Ricardos de Madrid, 127 y con email corporativo de extensión “santalucia.es”, como así figura en su web, decidió prescindir de sus servicios.

Solo unos meses antes de producirse dicho despido, el propio gigante de los seguros había reconocido a Nico como uno de sus mejores agentes, en un acto público en el que se le hizo entrega de un diploma acreditativo de su excelencia como vendedor de pólizas de seguros (ver foto).

El despido de Nico se produjo después de una serie de denuncias por acoso homofóbico que el joven agente puso en conocimiento  de la compañía, y de una serie de irregularidades que él mismo notificó a la Dirección General de Seguros y que sus superiores inmediatos pretendieron achacarle, llegando a abrir un proceso penal, en las que justificaron el despido cuya procedencia o no se dirimirá el 26 de febrero en sede judicial.

Viene a cuento recordar todo esto porque fui yo quien, como redactor del desaparecido Diario Progresista publiqué una serie de artículos, entrevistas y documentos que demostraban los hechos denunciados por Ferrando respecto del acoso y discriminación sufridos por su orientación sexual.

Así, los títulos de algunas informaciones contrastadas y publicadas por Diario Progresista  fueron «Demanda contra Santa Lucía Seguros por acoso a uno de sus comerciales más destacados por uno de sus comerciales más destacados por 'maricón de mierda' y 'vedette'»,  «Santa Lucía Seguros acosó, al menos, a un cliente para obtener testimonios de índole sexual contra Nico Ferrando», «Santa Lucía Seguros responde con una querella criminal contra Nico Ferrando», «La investigación interna de Santa Lucía Seguros corrobora el acoso sexual a Nico Ferrando por su orientación sexual»; «Lanzan el 'hashtag' #YoCreoaNicoFerrando en apoyo al ex agente gay despedido por Santa Lucía Seguros»; «Un segundo cliente de Santa Lucía Seguros confirma la persecución a Nico Ferrando por ser gay»; «Políticos y activistas LGTB y de los Derechos Humanos apoyan a Nico Ferrando» o «Llaman desde Santa Lucía a la madre de Nico Ferrando en Argentina y le advierten de que irá a la cárcel 'si no reflexiona'».

Todas estas informaciones, firmadas por mí, fueron debidamente contrastadas, apoyadas por declaraciones de testigos que no dudaron hacerlo a cara descubierta, e incluso  documentos firmados por algunos de ellos en los que dejaban testimonio escrito de sus declaraciones.

Sin embargo, SantaLucía presentó ante los juzgados una querella por injurias y calumnias contra Diario Progresista, su director cuando se publicaron esta serie de artículos, contra el propietario del medio, y contra mí mismo como autor.

La querella de SantaLucía pretendía y logró que, tras consensuarlo con el propio Nico Ferrando, tanto el periódico como su entonces director, el propietario y yo mismo nos viéramos obligados a firmar una retractación de lo publicado.

El texto con el que lo hicimos fue el siguiente:

«Por el presente comunicado la sociedad Editora Diario Progresista S.L. (...) y Pedro Echevarría Sánchez, en calidad de redactor, manifiestan que (...) reconocen que no debieron publicar los artículos, así como que no se contrastó debidamente la información publicada», consta en la rectificación publicada en la web como resultado del acuerdo extrajudicial. Los autores del presente comunicado retiran y se retractan de todos y cada uno de los artículos mencionados (...), piden públicas disculpas a Santa Lucía S.A. Compañía de Seguros y Reaseguros por los comentarios señalados, y otros de similar naturaleza que puedan haber empleado (...), y se comprometen y se obligan a realizar todas las acciones que estén en su mano a fin de retirar los artículos y las noticias relacionadas».

¿Por qué accedimos a publicarlo? Es bien fácil, y el propietario de Diario Progresista lo explicó con toda claridad en declaraciones a El Mundo: «Estoy seguro de que la querella no se habría admitido a trámite siquiera, pero no tenemos dinero para abogados, ése es el motivo de que no fuéramos a juicio contra ellos». Y ese, y no otro, fue el motivo por el que aceptamos publicar el retracto de todos los artículos que yo mismo había escrito, contrastado, documentado y verificado con testimonios directos de testigos.

Es importante aclarar que, antes de hacerlo, nos pusimos en contacto con Nico y le explicamos nuestra preocupación por el coste económico que el proceso iniciado por SantaLucía Seguros contra nosotros podía suponer, y el temor de que el caso cayera en manos de jueces inadecuados (como ha ocurrido recientemente con el caso de los titiriteros de Madrid), forzara un largo proceso que sabíamos de antemano ganado, pero cuyo desarrollo no podíamos, de ninguna forma costear. De hecho, en Mayo del pasado año, nos vimos obligados a cerrar Diario Progresista porque ya resultaba imposible el sostenimiento de sus costes. Asimismo, adquirí el compromiso de acudir como testigo al juicio por el despido y reiterarme en todo lo que en su momento publiqué.

Como profesional de la información y la comunicación, tener que retractarme de lo publicado supuso el peor el momento de mi carrera, pero de ninguna forma podía permitirme -ni yo ni las otras personas contra las que SantaLucía se había querellado- los gastos en abogados y procuradores que el proceso hubiese exigido.

Sin embargo, pasado este tiempo, la sociedad editora ya no existe, y aquí, y públicamente, me retracto ahora de mi retractación y afirmo que todos los artículos que publiqué sobre el caso Nico Ferrando se basaron, como ya he dicho, en informaciones debidamente contrastadas, testimonios y documentos. Y  asumo toda la responsabilidad sobre los mismos. Y si SantaLucía Seguros quiere volver a querellarse contra mí, adelante. Creo en el Sistema y sé que es una querella que tiene perdida de antemano. Por mi parte, pediré amparo a la Justicia para que me asigne los medios de defensa que mi situación económica no me permiten costear, y esta vez, como carezco de dinero o propiedad alguna, respondo con mi mayor y único patrimonio, que es mi palabra.

Dicho queda, en honor a la verdad, y porque creo que se lo debo a Nico, a mi propia estima como periodista, y a conseguir que prevalezca la Justicia siempre por encima de todo.

Todos los artículos que publiqué, verificados ante notario, están accesibles en estos enlaces y asumo, a todos los efectos y de manera personal, todo lo contenido en ellos.




miércoles, 10 de febrero de 2016

#LibertadTitiriteros. Gracias. ¡La lucha continúa!

Aunque haya quien lo pone en duda, no tengo más remedio que pensar que la campaña que iniciamos el pasado sábado por la tarde, cuando aún casi todos medios de comunicación no habían admitido que Alfonso y Raúl, los dos cómicos de Títeres desde abajo, habían sido injustamente detenidos y posteriormente encarcelados, ha tenido un efecto importante en el cambio generalizado de la percepción pública de las informaciones sobre su espectáculo La Bruja y Don Cristóbal.

A esta hora del miércoles 10 de febrero, el juez Ismael Moreno ha ordenado su inmediata puesta en libertad y salida de la prisión de Soto del Real, donde ha permanecido durante cinco largos días y noches.

La campaña en Change.org acumula ya más de 47.000 firmas que piden la retirada de los cargos y que su libertad sea completa y sin restricciones. Quiero daros las gracias a todos los que habéis soportado el coñazo que he venido dando desde el mismo viernes, cuando tras la detención comencé a incidir públicamente sobre este tema e intentar poner un poco de cordura sobre lo ocurrido.

No quiero perder ni un solo minuto en las descalificaciones, insultos e incluso amenazas que he recibido en estos días. Solo me salen palabras de agradecimiento a todos y todas los que comprendisteis desde el minuto uno la gravedad de los hechos, y a los que poco a poco os habéis ido sumando. Me siento emocionado y nada me gustaría más que poder estar hoy en Madrid y abrazar a Alfonso y Raúl. No va ser posible, pero desde Huelva os mando todo mi cariño y satisfacción por saber que por fin hoy podréis dormir en casa y rodeados de las personas que os quieren.

La lucha no ha terminado. Lo hará cuando los cargos contra los dos cómicos sean retirados y se anulen las severas medidas con las que el juez ha decidido seguir manteniéndolos encadenados. Pero también lo vamos a lograr. En la Democracia que creemos y el Estado de Derecho que hemos conformado, es el único camino a seguir.

Por el Arte, el Teatro, la Cultura. Por la Libertad. Un abrazo a todos.


lunes, 8 de febrero de 2016

#LibertadTitiriteros. Políticos (sobre todo socialistas), recapacitad.


Recuerdo que el día que conocí a Manuela Carmena, hace ya unos años, mantuvimos una larga e interesante conversación sobre la Democracia, la separación de poderes, el Poder Judicial… Ambos compartimos que no es necesariamente malo que el poder político mantenga cierto control sobre el judicial, de la misma forma que las acciones de los políticos pueden ser enjuiciadas. Ambos compartíamos también que ese control político, en forma de designación de miembros del CGPJ o del Tribunal Supremo -por ejemplo-, requiere de un exhaustivo control para garantizar que no se produzca en base a intereses partidarios, y la necesidad de establecer exámenes parlamentarios y públicos de idoneidad de los candidatos, como mejor forma de que se cumpla esta premisa. Asimismo, que la separación de poderes no significa, de ningún modo, la anulación de unos en cuanto a la actividad de los otros.

Digo esto porque estoy harto de escuchar en las últimas horas, especialmente -lo que es mucho más doloroso- a miembros del PSOE, que el caso de los titiriteros encarcelados está ya en manos de la judicatura, y, que por tanto, solo procede callar y esperar.

Yo defiendo que no es así. La actuación de Juez Moreno es desorbitada, posiblemente inconstitucional y excede sobremanera las atribuciones de la judicatura. Por ser juez no se tiene derecho a tomar la decisión que se quiera. Cualquier persona que se haya preocupado de investigar un poco en la Red estos días, puede llegar a la conclusión de que no hay elementos probatorios que sustenten su decisión. Y es obligación de los otros poderes manifestarlo públicamente y exigir una rectificación. El vergonzante silencio y las cobardes declaraciones de algunos políticos en este caso para “respetar” los procesos judiciales supone una grave irresponsabilidad y una falta de su deber de velar por los derechos de los ciudadanos. Ha primado más el miedo a la respuesta airada de la derechona o a desgastar la virginal imagen de los llamados Ayuntamientos del cambio que la realidad y gravedad de lo que sucede. Deleznables Antonio Hernando en el Congreso y Carolina Bescansa, abominable Albert Rivera, tibios Pablo Iglesias y Pedro Sánchez Pérez-Castejón, repugnantes todos los del PP; impecables Alberto Garzón y Ada Colau Ballano. Muy mal Manuela Carmena. Es, además, una muestra desmesurada de hipocresía, pues basta tirar de hemeroteca para recordar cuántas veces no se ha dudado poner el grito en el cielo para cuestionar una decisión judicial. ¿Se acuerdan de Bolinaga?

En este caso esperpéntico caso, hay dos personas privadas de libertad por delitos que claramente, y no hace falta ser juez para llegar a esta conclusión, no han cometido. Apelo a la responsabilidad de los políticos, especialmente a los del PSOE, para que corrijan su tibia actitud y se manifiesten con claridad por la defensa de la Libertad de Expresión, y la liberación inmediata y sin cargos de los titiriteros. No tiren por la borda un inmenso currículo de defensa de las libertades cada vez que la derecha carroñera y la caverna mediática usan el comodín de ETA, porque eso solo sirve para mermar -y lo están logrando- la calidad de nuestra Democracia.

Nota. A esta hora (20,15 del lunes 8 de febrero), y desde la tarde-noche del sábado, más de 14.000 personas han firmado ya para pedirlo.



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LAS PRUEBAS DEL NO-DELITO

En este fragmento en Vimeo se ve cómo uno de los personajes de la obra 'La bruja y Don Cristóbal' aprovecha el estado de inconsciencia del otro personaje en escena para, aviesamente, colocarle el ya famoso cartel (pancarta, según muchas medios tan dados a magnificar para lograr en amarillismo lo que no consiguen en calidad) y fotografiarlo portándolo para acusarle del delito de enaltecimiento del terrorismo. El resto, es historia ya. 

domingo, 7 de febrero de 2016

#LibertadTitiriteros: ¿Y SI HUBIESE SUCEDIDO ASÍ?

Atiende el teléfono un agente de una comisaría de la Policía Municipal. Es un ciudadano el que llama desde la plaza Canal Isabel II del barrio de Tetuán en Madrid.

-       - ¿Policía? Buenas tardes, perdone que les moleste. Mire usted soy un padre de un niño de 4 años y estoy en la plaza del canal del Canal de Isabel Segunda de Madrid. Y les llamo porque tienen ustedes que intervenir de manera inmediata.

- -  Vaya. Dígame usted, ¿qué es lo que pasa? ¿Hay heridos o algo?
 No, no. No es eso. Es que mire usted. Es que hay un espectáculo de marionetas aquí y estoy con los niños y… Bueno, es que no se imagina. Escenas de violencia, violaciones, monjas, jueces ahorcados. Vamos ni le cuento.

-  -  ¿Pero qué me dice? ¿En un espectáculo para niños?

--  Como se lo digo, agente. Es que tienen ustedes que intervenir. Es mucho. Es que acaban de sacar además una pancarta que pone Gora ETA. Vamos, haciéndole propaganda, a los terroristas. ¡Encima!

--  Pero… Vaya. Tranquilo, señor, por favor. Tranquilícese. No se preocupe que si hay que intervenir lo vamos a hacer de inmediato. Por favor. Manténgase a la espera un momento y no cuelgue. 
- - Gracias agente, dese prisa, por favor, que es muy grave.

- - Sí, sí. Es solo un momento. No se preocupe. Gracias, por llamar.

Con suma diligencia. El agente deja en espera al ciudadano y se dirige a su pantalla de ordenador para verificar que hay un espectáculo programado y debidamente autorizado a esa hora y en ese lugar. O si se trata de una manifestación artística espontánea susceptible de estar cometiendo alguno delito o falta. En su pantalla, y accediendo a la página web del Ayuntamiento, el agente comprueba que efectivamente, la actividad cultural a la que se refiere el vecino forma parte de la programación oficial del Ayuntamiento de Madrid, y que está publicitada como apta "para todos los públicos". Celoso de su obligación, el agente comprueba, además, que en el mismo programa, de hecho, hasta en la misma página, figuran otras actividades previstas en el miso día. Una de ellas catalogada para todos los públicos, dos de de ellas para público juvenil, y, además, una específicamente detallada como para público infantil.

-     - Hola, soy el agente Márquez otra vez. Perdone la espera. Es que estoy comprobando la programación y... En efecto, aquí  figura el espectáculo que me dice. “La Bruja y Don Cristóbal”, de la compañía granadina Títeres desde abajo. Y, mire, es que en la programación no viene especificado que sea una función para niños. De hecho, esta misma mañana sí que tenía usted en la Plaza de La Remonta un acto convocado para niños, que era un pasacalles y la actividad “Encuentro con el falso león”. Por lo que usted me cuenta, en principio no parece que haya motivos para una intervención policial.

- - Pero qué me dice usted. ¿No me has escuchado que están haciendo apología del terrorismo y que están mostrando a los niños pancarta que ponen “Gora Alka-Eta”?

- - Bien, bien, lo comprendo. Puede que tenga usted razón-. No se preocupe que inmediatamente mandamos un coche patrulla. Estamos ahí en unos minutos. Una vez más, gracias por su llamada, señor. Ahora no vemos.


 Así que el agente con otro compañero decide comprobar la gravedad de los hechos y la necesidad o no de intervenir policialmente y se dirigen a la plaza.

Una vez en el sitio, los agentes comprueban que efectivamente, el contenido de la obra, por su dureza, la violencia implícita y explícita de algunas escenas y el enorme calado sociopolítico de su contenido, no es el más adecuado para el público que mayoritariamente ocupa la plaza en ese momento. Es decir, una treintena de adultos acompañados por niños de muy corta edad. Por lo que deciden intervenir, dirigiéndose directamente al escenario e interrumpiendo la función.

-      -  Buenas tardes. Perdonen un momento la interrupción, pero tenemos que hacer unas comprobaciones a raíz de la denuncia de un ciudadano por presunta comisión de delitos o faltas graves y creemos necesario interrumpir un momento su trabajo.

Los miembros de la compañía, aunque molestos, acceden y paran la función par atender a los agentes de la Policía. Terminado el trámite, el oficial al mando decide dirigirse al público.

- - Buenas tardes. Soy el sargento primero Márquez de la comisaría, y como consecuencia de una llamada de alguno de ustedes a nuestra unidad con determinadas quejas, hemos creído oportuno parar la obra un momento para dirigirnos a ustedes. Verán, el espectáculo que están viendo forma parte de la programación municipal, pero no está catalogado específicamente para niños. Aunque es cierto que sí lo está para todos los públicos, los actos concretos para niños también están detallados en la programación y este no es uno de ellos. En la propia programación a la que ustedes habrán tenido acceso, porque de hecho están ustedes aquí, habrán visto que la sinopsis de la función explica unos personajes que impone su voluntad "a base de cachiporra". Es decir, violentamente. También que hay personajes que luchan por la libertad, o contra ese poder... y que hay una guerra abierta entre unos y otros. Temas que estamos de acuerdo en que seguramente un niño pequeño no será capaz de entender y disfrutar. Respecto del cartel que pone "Gora Alka-ETA" que han visto en el atrezo de la obra... Verán, es verdad que nosotros no hemos visto la función, pero la compañía nos ha explicado que forma parte de la misma y que no tiene ningún carácter reivindicativo o apologético. De hecho, y según nos han explicado, se usa para incriminar a uno de los personajes en un delito por el que pueda ser condenado, y tengo que informarles que su uso en este contexto no parece suponer delito alguno, aunque si alguien lo considera así está en su derecho de acudir al Juzgado y solicitar que se prohíba la difusión de esta obra. Pero sin una orden judicial, nosotros no podemos impedir su exhibición. Lo que sí es cierto, y esto no es un tema legal, sino de sentido común, es que el contenido de la obra no parece el más adecuado para niños tan pequeños como los que vemos aquí, por lo que hemos pedido a la compañía que suspenda momentáneamente la función, y que quien quiera llevarse a sus niños pueda hacerlo. El resto, por favor, perdonen solo unos minutos para que quien quiera voluntariamente irse pueda hacerlo ahora y quien quiera voluntariamente quedarse pueda hacerlo también. Y en cuanto lo hayan hecho, podrá continuar la función. Rogamos de nuevo que disculpen la interrupción y por favor, quien quiera irse que lo vaya haciendo ya para que quien decida quedarse pueda ver el final de la obra. Buenas tardes y muchas gracias a todos.


¿Os imagináis que hubiese sido así? Pues yo habría dedicado mi fin de semana a otras cosas. Creedme.

Libertad sin cargos para los artistas de 'Títeres desde abajo'

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Atrezo vs. pancarta. #LibertadTitiriteros

Atrezo
Del it. attrezzo.
1.      m. Cinem., Teatro y TV. utilería (‖ conjunto de objetos de un escenario).

Pancarta
Del b. lat. pancharta, y este del gr. πᾶν pân 'todo' y χάρτης chártēs 'hoja, papel'.
1. f. Pergamino que contiene copiados varios documentos.
2. f. En manifestaciones y otros actos públicos, cartel con consignas o diversos mensajes, que se exhibe con propósitos normalmente reivindicativos.

“Echaban NO-DO y dos películas de ésas que tú detestas y me chiflan mí, llenas de amores imposibles y pasiones desatadas y violentas. Villanos en cinemascope. Hermosas damas y altivos caballeros del Sur tomaban té en el Roxy cuando apagaban la luz”. (Los fantasmas del Roxy, Joan Manuel Serrat).

Desolador. De verdad. ¿Qué país estamos construyendo? ¿En qué tipo de democracia vamos a convertir esta que, con su déficits, tanto nos costó construir? ¿Qué fue de esos luchadores de la izquierda que citaban orgullosamente a Voltaire (o Hall o Tallentyre, incluso Churchill, si es el ínclito Eduardo Inda quien lo cita) con aquello de “detesto lo que usted escribe pero daría mi vida por que pudiera seguir escribiendo”?

Ayer volvió a ser un día nefasto para quienes defendemos por encima de todo la Libertad, incluso cuando esta nos hiere. Aún no salgo de mi asombro de los cientos de comentarios de compañeros de batalla que justificaban la detención de los dos cómicos de la compañía Títeres desde Abajo, cuya obra fue estúpidamente programada por el Ayuntamiento de Madrid, sin advertir que se trataba de una obra para adultos, en horario propicio para los niños –lógicamente atraídos por un espectáculos de títeres- aunque en ningún momento la compañía la comercializa como función infantil.

Resultó –casi- del todo imposible hacer entender que, por muy violenta que fuera la obra, no era más que ficción, y que la ficción lo admite todo, incluso lo que nos desagrada. En ello consiste una regla sagrada de la libertad de expresión, de la Libertad. En detestar lo que usted escribe, pero dar la vida para que pueda seguir escribiendo.

No doy crédito de tanto compañero y compañera con tanta formación académica, experiencia de gestión de lo público, que no sabían distinguir entre atrezo y pancarta, y que, sin admitir la existencia de tan sutil diferencia, aprobaban la detención, incluso el encarcelamiento de dos artistas por la violencia y presunta apología contenida en su obra. A los sumo admitían que “ya decidirán los jueces y veremos quién tiene razón”. ¿Es que ninguno sentía nada por esos descerebrados chicos encarcelados? ¿Ya han olvidado algunos compañeros qué es ir a la cárcel injustamente y esperar a que te toque un juez noble para salir de esa infame humillación? ¿De verdad?

Adiós a American Pyscho de Bret Easton Ellis, a La Naranja Mecánica de Anthony Burgess, a Fuenteovejuna de Lope de Vega o, cómo no, a La Biblia, posiblemente, el libro que más violencia encierra de todos los escritos jamás. A El silencio de los corderos de Jonathan Demme, a Gilda de Charles Vidor, a Días Contados o La muerte de Mikel de Imanol Uribe; apurando, incluso a Ocho apellidos vascos de Emilio Martínez-Lázaro (ojo Almódovar, no vuelvas a tus inicios). Adiós a South Park o Padre de Familia o, estirando, a Los Simpson  (oh, dibujos animados). Con los argumentos defendidos ayer por algunos y algunas, todas estas obras deberían ser inmediatamente prohibidas, retiradas de las librerías y medios audiovisuales y sus autores, si aún viven, detenidos y juzgados.

Qué obcecación por argumentar el presunto uso de una pancarta como si fuera tal, cuando no era más que atrezo, joder. Sí, atrezo. ¿No sabemos qué es? (Sírvanse entonces volver al comienzo de este artículo). Si sacamos de contexto los elementos de una creación artística… ¿es posible el Arte? ¿O empezamos todos a medir y limitar nuestro talento y nuestra creatividad? ¿O mejor damos por muertos al Cine, la Literatura, el Teatro, el Cómic… y vivimos al estilo pensado por Ray Bradbury en Farenheit 451 o, aún peor, al de Un mundo feliz de Aldous Huxley, en el que la felicidad se logra tras acabar con  la familia, la diversidad cultural, el arte, el avance de la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía?

Lo sucedido con los titiriteros granadinos es muy grave. Han sido detenidos y acusados de delitos no cometidos, y están encarcelados, sin derecho siquiera a una fianza, porque el juez Ismael Moreno considera además que, dada ‘la gravedad’ del delito cometido incluso podrían plantearse “darse a la fuga”. ¿Nos hemos vuelto locos?

Lamentable la actitud del Ayuntamiento del Cambio de la alcaldesa Manuela Carmena y Ahora Madrid, presto a sumarse al linchamiento público para evitar algún desgaste político, e  incapaz de darse cuenta de que su torpeza programando les ha costado la libertad a dos personas que no han hecho nada punible, y hasta puede costarles varios años de condena. Lamentable también el Partido Socialista, que no dudó en criticar en un comunicado una apología que nunca se produjo. Execrable Esperanza Aguirre y el Partido Popular, con su habitual actitud carroñera. Terribles la mayoría de los medios de comunicación, en los que aún queremos ver a defensores de las más elementales libertades.

La función “La bruja y Don Cristóbal” puede ser violenta, detallar los peores instintos y vilezas de la condición humana, dar asco… Pero no deja de ser una función teatral. Es falso que haya apología de nada en ella, siquiera de la violencia. ¿Cuándo dejamos de ser espectadores críticos para ser jueces?

Yo quiero poder detestarlos, a la bruja y a Don Cristóbal. A Títeres desde abajo. Pero también quiero seguir dando mi vida para que puedan escribirse esos personajes y  representarse esas funciones. Y saber que alguien estaría dispuesto a dar la suya para que yo algún día tenga la suerte de escribir una novela de tan mal gusto que todos puedan detestarla con todas su ganas. Quiero ser libre. Y para serlo, necesito que los titiriteros también lo sean. Estúpidos, incluso malvados. Pero libres.

#LibertadTitiriteros

Libertad sin cargos para los artistas de 'Títeres desde abajo'

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